La escasez de oftalmólogos especializados en pediatría y la dificultad para viajar con el equipo médico necesario, dificultan el diagnóstico de los lactantes nacidos en las áreas más remotas de EE. UU. “Al carecer de intervención temprana estos niños obtendrán peores resultados”, resume en una nota de prensa el oftalmólogo pediátrico del Oregon Health & Science University (OHSU) Elks Children’s Eye Clinic.

Con el objetivo de atajar este problema, el experto ha investigado la efectividad del uso de tecnologías de imagen altamente precisas para diagnosticar y monitorear la ROP. Para ello ha contado con la colaboración de la unidad de cuidados intensivos neonatales del Hospital Salem y la de uno de sus pacientes, Nathan Brown. El pequeño, originario de Keizer (Oregón), nació a las 26 semanas con un peso de 2,4 libras y diagnóstico de ROP.

Durante 105 días, los profesionales de enfermería del hospital de Salem registraron y enviaron diversas fotografías de los ojos de Nathan al centro sanitario de Portland, donde Chang monitorizó la progresión visual del pequeño de forma remota. “Los avances en imagen, informática e internet han mejorado enormemente; ahora tenemos la capacidad de diagnosticar a los pacientes a través de la imagen retinal de gran angular”, argumenta Chang.

Además, “los profesionales que deben colaborar a distancia con el oftalmólogo no necesitan más que unos conocimientos mínimos”, justifica el autor, cuya experiencia con el pequeño Nathan recoge el Journal of American Association of Pediatric Ophthalmology and Strabismus (JAAPOS). “Esta colaboración destaca la importancia del enfoque multidisciplinar de la atención clínica”, concluye el experto.

Los resultados obtenidos con el bebé, que ya ha abandonado la unidad de cuidados intensivos, “indican que el camino para resolver las lagunas de la atención clínica es la investigación y adopción de las nuevas tecnologías”. Según una reciente encuesta publicada en Pediatrics, esta transformación aún no ha tenido lugar, ya que solo el 7% de las unidades de cuidados intensivos neonatales utilizan dispositivos de imagen retiniana para el diagnóstico de ROP.