Este estudio es uno de los primeros que analiza el consumo del cannabis medicinal después de que se haya legalizado el acceso a esta sustancia con fines médicos en Canadá, asegura uno de los autores de la investigación, el profesor Zach Walsh. Los investigadores realizaron un seguimiento de más de 250 pacientes a los que se había prescrito cannabis medicinal para el tratamiento del dolor crónico, trastornos mentales o problemas gastrointestinales.

Tras su análisis, los autores del estudio detectaron que un 63% de los participantes reconocían haber abandonado el tratamiento con opioides para utilizar el cannabis medicinal. El coordinador de la investigación, Philippe Lucas, considera que la razón principal por la que los pacientes preferían usar el cannabis medicinal antes que el tratamiento con opioides es que el tiene menos efectos secundarios.

El profesor Walsh sugiere que el cannabis medicinal puede tener un papel importante en la problemática existente con el consumo abusivo de opioides. En 2001, Canadá se convirtió en el primer país en desarrollar un programa que permite el acceso al cannabis con fines médicos, asegura la investigación.

No obstante, los autores de este estudio afirman que es necesario ampliar las investigaciones para saber cómo funciona el cannabis en comparación con los tratamientos de primera línea que se emplean en la actualidad. En este sentido, aseguran que ya se ha iniciado una investigación a largo plazo para conocer el impacto potencial de la substitución del cannabis en la calidad de vidas del paciente.