“El abuso de opiáceos es un problema en auge. En el futuro, el nuevo sistema de ultrasonidos podría combatirlo mediante la administración de fármacos que bloquean los nervios”, asegura Daniel Kohane, médico intensivista en el Boston Children’s Hospital y profesor de Anestesiología en el Harvard Medical School.

El nuevo sistema de ultrasonidos activa agentes bloqueadores del sistema nervioso, que son inyectados previamente, en el lugar en el que es más necesario. “Uno de los aspectos más interesantes de este sistema es que el grado de bloqueo nervioso puede controlarse mediante un ajuste de la duración y la intensidad de la ecografía”, señala Alina Rwei, primera autora de la investigación.

Los investigadores sugieren que los pacientes podrían recibir una inyección de los agentes bloqueadores del sistema nervioso en el hospital y, posteriormente, utilizar el nuevo sistema de ultrasonidos en casa para activarlos. Ello “permitiría a los pacientes manejar el alivio del dolor a su voluntad y de manera no invasiva”, afirman los especialistas.

Liposomas con fármacos aprobados por la FDA

Para crear el dispositivo, los científicos desarrollaron liposomas (sacos artificiales de tamaño micrométrico hechos con el mismo material que la membrana celular) que se llenaron con agentes bloqueadores del sistema nervioso. Las paredes de los liposomas contienen pequeñas moléculas sonosensibles, es decir, que son sensibles a los ultrasonidos de la ecografía.

“Una vez que se inyectan los liposomas llenos de fármacos, se pueden aplicar los ultrasonidos para penetrar en el tejido y hacer que las moléculas sonosensibles generen especies reactivas de oxígeno, que reaccionan con los lípidos en las paredes de los liposomas. Esto abre la superficie de los liposomas y libera el agente bloqueador nervioso en el tejido local para reducir el dolor”, explica Kohane.

Las moléculas sonosensibles que el equipo incorporó en los liposomas contienen un principio activo de un fármaco ya aprobado por la FDA que, actualmente, se utiliza en la terapia fotodinámica. El sistema de tratamiento del dolor desarrollado por el equipo de Kohane puede ser activado por ultrasonidos hasta 3 días después de la inyección de los liposomas, lo que posiciona al nuevo sistema de ultrasonidos como posible estrategia del manejo del dolor postoperatorio, señalan los científicos.