El concepto del proyecto es que el paciente observe los paisajes, los personajes y las situaciones que las gafas de realidad virtual le muestran y le abstraigan del dolor mientras mueve la cabeza. “Algunos pacientes que se han lesionado pueden tener dolores hasta tres meses después de la lesión, esto ocurre en muchos casos por percepciones del cerebro”, explica el experto.

Según cuenta Harvie, el cerebro puede asociar el dolor a algunas actividades o movimientos que lo hayan causado anteriormente. El sistema de realidad virtual sería parte de un tratamiento para contra este dolor, ya que el paciente tendría la sensación de mover el cuello mucho más de lo que realmente lo mueve. Así, el cerebro se acostumbra a al movimiento.

“Este dolor es una maniobra de la mente para proteger al cuerpo del peligro, es como el experimento de los perros de Pavlov, el cerebro asocia el movimiento o la situación con el dolor” explica el médico. Harvie subraya que el sistema virtual que han desarrollado en la universidad es una manera de romper esta asociación pspicológica.

Los expertos aseguran que han obtenido resultados que demuestran que en la mayoría de veces este dolor no es real, sino que es una asociación mental. El proyecto ha sido uno de los 10 premiados en la competición nacional australiana, Fresh Sciencie, centrada en la búsqueda y promoción de nuevas investigaciones científicas.