Los aneurismas de arteria iliaca aislados tienen características especiales. No solo porque no son muy frecuentes y suponen entre el 0,4 y el 1,9% de los aneurismas, sino también debido a que su reparación es más compleja en comparación con los aneurismas de aorta abdominal, especialmente aquellos que se extienden a la arteria iliaca interna, según informa un grupo de investigadores del Servicio de Angiología Cirugía Vascular y Endovascular del Hospital Universitario de León.

Dicho grupo ha realizado un estudio, cuyos hallazgos se publican en Angiología, la revista oficial de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular (SEACV). La investigación señala que la aparición de las técnicas endovasculares ha supuesto un cambio en el paradigma de tratamiento de los aneurismas de arteria iliaca, pues ha reducido la morbimortalidad y ha desplazado a la cirugía abierta como principal forma de reparación en los últimos años.

La preservación de la arteria iliaca interna se ha convertido en un objetivo prioritario y se han añadido nuevas estrategias endovasculares, como la técnica bell-bottom, la técnica sándwich, el iliac branch device, etc. La mortalidad de la cirugía electiva de los aneurismas de arteria iliaca se sitúa en torno al 1%, en contraste con la gran mortalidad quirúrgica de la cirugía urgente por rotura, que se sitúa entre el 20 y el 55%.

A través del artículo de investigación, los autores han actualizado el manejo y tratamiento quirúrgico de los aneurismas de arteria iliaca y han expuesto la variedad de opciones terapéuticas para su reparación mediante cirugía abierta o endovascular a través de algoritmos. El algoritmo de decisión está basado en el riesgo de rotura de los aneurismas de arteria iliaca, que depende a su vez del diámetro aneurismático y del ritmo de crecimiento.