Los investigadores partieron de la hipótesis de que los cambios en la presión de un fluido podrían provocar una variación de la tensión mecánica sobre el sensor debido a las características electromagnéticas únicas del microhilo amorfo magnetoelástico, lo que supondría una variación de su imanación que sea detectable de forma inalámbrica y permita realizar un seguimiento de procedimientos de cirugía vascular.

Los autores del estudio realizaron el análisis de Fourier de las señales registradas y emplearon el test de correlación de Pearson y las curvas COR para el análisis de la información en la simulación de los distintos grados de estenosis de las diversas localizaciones seleccionadas. Los resultados mostraron un índice de correlación de Pearson de 0,945 entre la presión invasiva del fluido y la potencia de la señal emitida por el microhilo magnetoelástico en arteria bovina.

Además, según señalan los científicos, se obtuvieron unas excelentes curvas COR, tanto en el caso de las estenosis preanastomóticas y anastomóticas, como en el caso de las estenosis distales en comparación con un grupo control. Las conclusiones sugieren que el microhilo magnetoelástico es capaz de detectar, localizar y cuantificar el grado de estenosis en arteria bovina, así como en una anastomosis lateroterminal, con una elevada potencia estadística.

El estudio, publicado en la revista Angiología, de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular (SEACV), muestra, por primera vez, un sensor inalámbrico in vitro eficaz para el seguimiento postoperatorio de los procedimientos en cirugía vascular. El microhilo magnetoelástico es capaz de detectar, localizar y cuantificar el grado de estenosis en arteria bovina, así como en una anastomosis latero-terminal.