Por este motivo, este grupo de investigadores decidió realizar un estudio, publicado en la revista Angiología, de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular. En él analizaron los niveles de plasma de la osteopontina en pacientes que habían recibido una intervención de endarterectomía carotidea y se correlacionaban con la sintomatología clínica preoperatoria, con el objetivo de valorar el riesgo neurológico y la inestabilidad de placa.

Los investigadores realizaron el estudio en 3 grupos de participantes: pacientes sintomáticos, asintomáticos y sujetos sanos. Los pacientes habían sido intervenidos quirúrgicamente con endarterectomía carotidea y habían sido previamente evaluados por el neurólogo o habían sido sometidos a una TAC o RMN cerebral sin que tuvieran enfermedades intercurrentes. La osteopontina fue determinada mediante enzimoinmunoanálisis.

En total, se analizaron 39 hombres y 5 mujeres que tenían una edad media de 75 años y que habían sido intervenidos por endarterectomía carotidea debido a una placa de ateroma que producía una estenosis significativa. En relación a sus antecedentes cerebrovasculares, 24 resultaron ser sintomáticos y 20 asintomáticos. En los pacientes sintomáticos la osteopontina fue de 90,3 ± 45,4 ng/mL y en los asintomáticos, de 74,3 ± 60,8 ng/mL.

Estos niveles eran más elevados de lo que deberían, en comparación con los 60 ± 6,62 ng/mL del grupo control. Por este motivo, los investigadores aseguran en el estudio que la osteopontina se comporta como un buen indicador de riesgo cerebrovascular en pacientes con placa carotídea, a pesar de que sus niveles y los mecanismos moleculares de expresión no hayan sido del todo aclarados con anterioridad.