Rodrigo Rial

El doctor Rodrigo Rial, del Servicio de Angiología y Cirugía Vascular del Hospital Clínico San Carlos, es el nuevo presidente del Capítulo Español de Flebología y Linfología de la Sociedad Española de Cirugía Vascular. Hasta este momento, el facultativo ocupaba el puesto de vicepresidente. Además, de 2012 a 2017 fue miembro del comité científico.

En este sentido, el tratamiento de la patología venosa crónica ha vivido una auténtica revolución tecnológica en los últimos años. Por ello, los especialistas incorporan técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas para tratar este tipo de patologías.  De hecho, alguna de estas patologías tienen un impacto muy elevado en la calidad de vida de los afectados. De hecho, Rodrigo Rial asegura que “hasta ahora, muchas de ellas se podían abordar únicamente mediante tratamiento médico”.

El facultativo señala que uno de los objetivos de la institución será continuar formando a los especialistas en estas nuevas técnicas. También extenderlas, al tiempo que permita reducir al máximo la variabilidad diagnóstica y terapéutica manteniendo el liderazgo en los campos de la Flebología e ir aumentando la presencia en ámbitos multidisciplinares a nivel nacional e internacional.

Asimismo, el nuevo presidente destaca que hay que ser conscientes de que la asistencia de las enfermedades venosas se realizaba en España por un amplio grupo de profesionales de la Medicina, un porcentaje elevado al margen de la titulación en Angiología. “Nuestra voluntad es, sin duda, colaborar con ellos. Es decir, que entre todos seamos capaces de ofrecer la mejor respuesta posible al paciente y al sistema sanitario”.

Enfermedad venosa crónica

Es una de las patologías más frecuentes y prevalentes en la población. Al menos 2 tercios de los adultos presentan algún síntoma de la enfermedad, una patología que incluye desde las varices hasta úlceras venosas. La enfermedad venosa crónica consume una importante cantidad de recursos sanitarios. Actualmente constituye una de las causas de consulta y solicitud de tratamiento más frecuentes. Los síntomas principales, con gran variabilidad clínica individual, incluyen dolor, pesadez, piernas cansadas, calambres, prurito y sensación de calor.

Rial sostiene que el estudio de las bases genéticas de la enfermedad y el uso del Big Data será posible prestar una atención individualizada. “El saber escoger el momento en el que el paciente precisa ser intervenido y no solo sometido a un tratamiento médico, con la mejor técnica disponible de entre las existentes, resulta esencial para procurarle la mayor calidad de vida”, expone.

Finalmente, en relación a la enfermedad tromboembólica, Rial sostiene que “en su tratamiento hay muchos especialistas implicados. Sin embargo, en la trombosis venosa profunda aguda y en el síndrome postrombótico, el CEFyL está en disposición de liderar junto con el Capítulo de Cirugía Endovascular, de Diagnóstico no Invasivo y la SEACV la implantación, desarrollo y el correcto uso de los relativamente nuevos tratamientos invasivos”, concluye.