"Reconocer la parada cardiaca e iniciar inmediatamente compresiones torácicas, el masaje cardiaco, mientras se aplica un desfibrilador automático son sencillas maniobras que cualquier ciudadano puede realizar", ha asegurado en un comunicado Isabel Ceniceros, directora del Plan Nacional de Resucitación Cardiopulmonar (PNRCP) de la Semicyuc.

Con esta actuación se incrementan las posibilidades de supervivencia ante una parada cardiaca, que se estima que se podrían salvar hasta 100.000 vidas anuales en Europa. Los instructores proporcionan formación sobre soporte vital avanzado, soporte vital inmediato, soporte vital avanzado en trauma, así como soporte vital básico y desfibrilador externo automático.

Ceniceros ha explicado que los 3 primeros pasos de la cadena de supervivencia son esenciales para que una persona que sufra una parada cardiaca aumente las probabilidades de supervivencia hasta que llegue la asistencia sanitaria. Lo deseable sería realizar la resucitación de forma inmediata y utilizar un desfibrilador a lo largo de los 4 minutos sucesivos, mientras los servicios de emergencia se desplazan hasta el lugar.

En este sentido, la Sociedad Española de Cardiología, de acuerdo con el Estudio Cardioprotección en España 2016, ha querido recalcar que solo 3 de cada 10 españoles sabrían realizar una reanimación cardiopulmonar en caso de accidente cardiaco. Este dato refuerza la necesidad de los desfibriladores inteligentes, que pueden ser manejados por personas sin conocimiento sanitario previo y salvar vidas.

El estudio se realizó a 5.000 personas de 17 comunidades autónomas de distintos sectores. En él se observó, que solo el 44% asociaba la cardioprotección a la disponibilidad de un desfibrilador, el 23% a un entorno y alimentación saludables, el 11% a personas que saben realizar la reanimación cardiopulmonar o manejar un desfibrilador, y el 6% a la disponibilidad de un servicio médico.

El 84% sabe qué es un desfibrilador y para qué sirve, a pesar de que el 62% de los establecimientos comerciales no disponía de desfibrilador instalado y apenas el 10% de ellos tenía previsto instalarlo a corto plazo. Solo el 30% se vería capaz de realizar esta técnica de resucitación cardiovascular.

“Los resultados del estudio indican que la cardioprotección sigue sin ser una prioridad en España, ni para las instituciones ni para las empresas, a pesar de que cada año se producen más de 30.000 muertes súbitas, la mayoría de las cuales son debidas a una parada cardiorrespiratoria”, asegura José Luis Palma, vicepresidente de la Fundación Española del Corazón.

Por esta razón, y con motivo de la celebración del Día Europeo de concienciación del paro cardiaco, la Fundación Española del Corazón realizará varias actividades en su sede. El lunes 17 de octubre se impartirá la charla “Cómo actuar ante una emergencia cardiaca en el hogar”. En ella se formará sobre cómo actuar ante un parto cardiaco, una subida brusca de tensión arterial, una disnea intensa o una taquicardia súbita, entre otras.

El martes 18 se llevarán a cabo talleres de resucitación cardiopulmonar en grupos de 20 personas y sesiones de 30 minutos que se desarrollarán de 10.00 a 14.00 h. y de 16.00 a 19.00 h. Para conocer más información sobre la reserva de plazas se puede consultar en su página web.