Para llevar a cabo este estudio, los investigadores analizaron los registros de admisión de casos de endocarditis infecciosa en los distintos hospitales. La endocarditis consiste en la infección de las válvulas cardiacas y es frecuente en las personas que nacen con las válvulas anómalas, pero también puede producirse por abusar de los opiáceos.

Según los datos de los investigadores, el número de hospitalizaciones por endocarditis a causa del consumo de opiáceos creció del 28 al 42% entre 2000 y 2013.

“Hemos detectado un aumento importante de los jóvenes con adicción a los opiáceos que entran y salen del sistema sanitario, y muchos terminan con complicaciones importantes por abusar de los opiáceos, como puede ser una endocarditis”, ha explicado Alysse Wurcel, investigadora principal del estudio.

Los resultados de la investigación apuntan que el incremento de los casos de endocarditis por abusar de los opiáceos fue más alto entre los pacientes jóvenes, blancos y de sexo femenino. Entre los pacientes blancos, las hospitalizaciones por endocarditis provocada por el abuso de opiáceos pasaron de un 57 a un 80%.

Entre el sexo femenino, las hospitalizaciones por endocarditis debido al abuso de opiáceos alcanzaron el 41% en 2013.