Desde el año 2000, las muertes causadas por infarto han disminuido de forma progresiva, pasando de representar un 16,6 a un 12,9% en el caso de los ataques al corazón, y de un 11,5 a un 8,7% en el caso del fallo cardiaco. Al analizar 5 grupos de edad, los resultados señalan que el riesgo de morir de un ataque al corazón o de un fallo cardiaco aumentan con la edad, siendo las causas principales de muerte en al menos el 10% de las personas menores de 40 años.

Según la Unión Europea, en personas de entre 40 y 69 años, el ataque al corazón y el fallo cardiaco causan entre el 10 y el 20% de las muertes, mientras que en personas mayores de 69 años la tasa de mortalidad es del 20%. Por países, el ataque al corazón es responsable del 36,7% de las muertes en Lituania, del 27,9% en República Checa y del 25,3% en Hungría.

Por el contrario, los países con tasas más bajas de mortalidad a causa de un ataque al corazón son Francia (7%), Portugal (5%), Holanda (6%), Bélgica (6%), Dinamarca (9%), España (6%) y Luxemburgo (7%). Las muertes por ataque al corazón en Europa representan el 12,9%. En cuanto a las muertes por fallo cardiaco, la tasa más alta se encuentra en Bulgaria con un 19,7%, seguida de Rumania (7%) y Latvia (17%).