Según informa la agencia EFE, el tratamiento convencional de la amiloidosis primaria evita que se formen nuevos depósitos. El problema es que, “aunque se frene la formación de nuevos depósitos, el daño es tan importante que no siempre se traduce en una mejoría significativa”, explica el hematólogo de la CUN Ramón Lecumberri, investigador principal de este ensayo.

“La gran novedad es que este nuevo fármaco, además de impedir la formación de nuevos depósitos, elimina los depósitos ya formados, por lo que el órgano vital afectado podría volver a funcionar correctamente”, explica el especialista, de acuerdo con el cual “se diagnostican 10 casos nuevos cada año por millón de habitantes”. El promedio de supervivencia oscila entre 6 meses y 4 años; las principales causas de muerte son la insuficiencia cardiaca o renal.

“Es imprescindible identificar correctamente el tipo de proteína que se está depositando como material amiloide, ya que el tratamiento difiere en función de la misma”, añade el responsable del ensayo, dirigido a personas que sufran amiloidosis primaria AL y no hayan recibido ningún tratamiento, es decir, pacientes de nuevo diagnóstico. La CUN ya cuenta con una Unidad de Amiloidosis, en la que están integrados especialistas en Cardiología, Hematología, Medicina Interna, Nefrología y Neurología.