Tal y como recoge el estudio, la exposición media de estos especialistas a la radiación es de es de alrededor de 5 milisievert al año. En comparación con el resto de profesionales, los trabajadores del laboratorio de cateterismo, por ejemplo, presentan 2,8 veces más probabilidades de lesión de la piel; 7,1 veces más probabilidades de sufrir problemas ortopédicos (espalda/cuello/rodilla), y 6,3 veces más probabilidades de tener cataratas.

Estos trabajadores también registran índices más altos de colesterol y niveles de presión arterial más elevados. La autora principal del estudio, Maria Grazia Andreassi, ha explicado que “las tasas más altas de radiación son las registradas en los procedimientos cardiovasculares. Cardiólogos intervencionistas y electrofisiólogos tienen una exposición anual de dos a tres veces mayor que la de los radiólogos”.

El estudio subraya que, entre los trabajadores de laboratorio de cateterismo, la exposición a la radiación estimada fue mayor en el caso de los cardiólogos intervencionistas y los electrofisiólogos. Las probabilidades de padecer problemas médicos también se elevaron para los trabajadores con más de 16 años de experiencia en el laboratorio de cateterismo.

Para mejorar esta situación, Andreassi recomienda potenciar la concienciación de estos profesionales, ya que tal y como señala, “los cardiólogos prestan poca atención a los informes mensuales o acumulativos de la exposición a la radiación”.