Según ha señalado el centro hospitalario catalán, es un procedimiento sencillo y seguro ya que no requiere manipulación de células en el laboratorio y se puede realizar en cualquier tipo de quirófano. La novedosa técnica se denomina AGTP y se traduce como “procedimiento de transposición de un injerto adiposo”.

El injerto de las células del tejido adiposo del corazón se realiza mediante la disección de una parte de este tejido manteniendo sus vasos sanguíneos para recubrir el área de la cicatriz cardiaca. El equipo del iCor de Can Ruti ha sido el encargado de desarrollar el primer ensayo en humanos. Su coordinador, Bayés-Genís, ha explicado que cuando se produce un infarto de miocardio, se detiene la circulación de la sangre y los nutrientes no llegan correctamente a las células del músculo cardiaco y como consecuencia una parte del tejido del corazón queda muerta.

Al morir ese tejido, se forma una cicatriz que puede dar lugar a una insuficiencia cardiaca y muerte súbita, de ahí la importancia de esta técnica para regenerar el tejido cardiaco. En la realización de esta técnica, de la que se ha hecho eco la revista EBioMedicine, han participado los investigadores de iCor y del Servicio de Cirugía Cardiaca del Hospital Germans i Trias.

Este primer ensayo abre la puerta a demostrar la eficacia del injerto de células del tejido adiposo del corazón en una población mayor. Los médicos ya han iniciado los trabajos para realizar un nuevo estudio clínico donde participarán centros hospitalarios de toda España.