Los síntomas más comunes del delirio son la desorientación, la dificultad de concentración, o recordar sucesos recientes. Si el delirio no se detecta o no se trata a tiempo puede causar daños cardiovasculares y complicaciones respiratorias graves, daños permanentes en la salud e incluso la muerte. “El riesgo de muerte crece con cada episodio de delirio que no se detecta”, ha subrayado Claudia Spies, enfermera del Charite Hospital de Berlín.

La inflamación y la aparición de una respuesta inmune son factores que juegan un papel importante en el delirio, pero la causa que lo desencadena aún es desconocida. La comunidad científica apunta al estrés emocional, la cirugía mayor o la falta de sueño y la deshidratación como posibles causas.

El equipo de enfermeras del Charite Hospital lideradas por Claudia Spies emplea la música como remedio para recuperarse del delirio tras la anestesia. Según Claudia Spies, “que el paciente se sienta a gusto en la Unidad de Cuidados Intensivos es un punto a favor para evitar estas situaciones”. Además, es importante ayudar al paciente a reorientarse tras la anestesia.