Enrique Ruiz, jede de sección de Cirugía Cardiovascular del Hospital Materno Infantil de Málaga, ha explicado que “el corazón 3D permite darle la vuelta, meterte dentro y conocer con anterioridad todos los detalles que confirmen la cirugía programada”. Además de garantizar que la intervención funcione sin incidentes, el corazón 3D permite cambiar a una estrategia más eficaz.

Otra de las ventajas que ofrece un corazón 3D es que mejora la seguridad del paciente e incrementa la confianza del especialista. Esta técnica “quita toda la incertidumbre de riesgo ante procedimientos de mayor complejidad”, ha explicado Enrique Ruiz. El corazón 3D puede ser útil cuando existen dudas sobre qué procedimiento aplicar o cuándo la duración de la intervención es considerable.

Israel Valverde, investigador principal y pediatra especialista en Cardiología del Hospital Virgen del Rocío, es el responsable de diseñar la imagen del corazón a partir de los cortes obtenidos por la resonancia, para convertir la información clínica en gráfica. En cuanto al tiempo de impresión, depende de si se trata de un corazón 3D para un niño o un adulto. Puede ser de entre 5 y 6 horas, en el caso de los niños; o de 2 a 3 días si es para un adulto.

En el proyecto, denominado Planificación quirúrquica de cardiopatías congénitas mediante modelos cardiacos impresos en 3 dimensiones, colaboran centros internacionales y está subvencionado por el Ministerio de Economía y los Fondos de Investigación en Salud (FIS) del Instituto de Salud Carlos III.