Según explican los científicos, las enfermedades vasculares o vasculopatías presentan una alta incidencia en la población general. Estas patologías están causadas principalmente por la arterioesclerosis. En muchos casos, el tratamiento final implica un reemplazo vascular y alternativas como injertos sintéticos o implantes de vasos del paciente tienen una disponibilidad limitada.

En el estudio, publicado en Scientific Reports (grupo Nature), se ha desarrollado un modelo de regeneración vascular para la obtención de injertos vasculares a partir de arterias descelularizadas. Para ello, los investigadores emplearon arterias carótidas porcinas que fueron sometidas a un proceso de eliminación de células. Posteriormente se aplicó el polímero sintético 8g7 en la cara interna de las arterias.

Este polímero ha sido desarrollado en la Escuela de Química de la Universidad de Edimburgo con el objetivo de favorecer el crecimiento de células endoteliales y minimizar la unión plaquetaria. Según indican los investigadores, los resultados demuestran que el polímero mejora la regeneración de la capa endotelial en arterias descelularizadas, así como las propiedades mecánicas de las mismas.

Esto abre la posibilidad de futuras aplicaciones en medicina regenerativa para el tratamiento de vasculopatías, según indican los investigadores. Otros avances en este campo han permitido el desarrollo de vasos sanguíneos artificiales para reducir los problemas asociados a los pacientes que necesitan un trasplante, como el riesgo de inflamación o trombosis, así como el uso de otros materiales sintéticos para la cirugía de bypass.