El mecanismo está basado en 2 catéteres que utilizan ultrasonidos para alinearse con precisión uno (vena) al lado del otro (arteria). Una vez posicionados, un alambre sale de la arteria para penetrar la vena y colocar un stent que sirva de puente entre los 2 vasos.

El stent es suficientemente largo para que la sangre tenga el sustento necesario para fluir con normalidad desde la arteria hasta la vena. Aunque no se trata de un tratamiento milagroso, debido a que el paciente tiene la sangre arterial en otra dirección distinta a la que debería, con este sistema se podría prevenir algunas consecuencias como la amputación.

“El sistema Limflow está diseñado para restablecer la circulación de pacientes que tienen heridas crónicas que no cicatrizan, y que se encuentran en peligro de pérdida de un miembro”, tal y como explica Dan Rose, CEO de LimFlow, y se puede observar en el vídeo demostrativo del sistema de actuación del dispositivo:

https://www.youtube.com/watch?v=ZPViZ589fLs

“Ahora podemos ofrecer una opción de tratamiento para pacientes que no tienen ninguna alternativa en la actualidad. En los casos clínicos tempranos, hemos visto cómo pacientes con heridas severas en el pie (gangrena incluida) se curaban completamente con este tratamiento y se convertían en personas con actividad y movilidad de nuevo”.