Los científicos estudiaron los centrosomas en las células de las tráqueas de moscas Drosophila melanogaster, que demostraron ser también orgánulos determinantes en células que ya han salido del ciclo de división. Este descubrimiento indica que los cambios en el número de centrosomas pueden tener un efecto en la morfología de las células traqueales.

Las células traqueales son estructuras homólogas a las células que forman los vasos sanguíneos. La formación de nuevos vasos, bien a partir de los ya existentes (angiogénesis) o completamente nuevos (neovascularización), tiene 2 aplicaciones en medicina.

Por un lado, se busca inhibir la angiogénesis patológica, como la producida por el cáncer para sobrevivir, y, por otro, conocer la generación de nuevos vasos después de una herida o en procesos de regeneración. Por este motivo, esta nueva información podría aportar datos sobre la función de los centrosomas las patologías en células ya diferenciadas, más allá de los estudiados efectos de los centrosomas en división celular.