“La terapia celular ofrece la oportunidad de prevenir o tratar patologías degenerativas provocadas por la muerte de las células o el incorrecto funcionamiento de ciertos tipos celulares”, resumen en una nota de prensa los responsables del Centro en Red, cuyas investigaciones “están permitiendo desarrollar sustitutos biológicos para reparar, mantener o mejorar la función del tejido”.

Con este propósito, el centro ha dividido su trayectoria entre el estudio de los aspectos fundamentales de la biología celular y la ciencia de biomateriales y los aspectos prácticos de su transferencia a la clínica, “sin descuidar los aspectos éticos, de formación o de control de calidad necesarios”, señalan.

Una inyección de 560.000 euros

Todo ello, ha sido posible gracias a la inversión de casi 10 millones de euros que, en febrero de 2007, aportaron la Consejería de Sanidad, el Instituto de Salud Carlos III y la Fundación Instituto de Estudios de Ciencias de Salud de Castilla y León. El consejero de sanidad ya ha asegurado que, en 2017, se mantendrá el apoyo al Centro en Red por valor de 560.000 euros.

Esta nueva inyección económica permitirá a los científicos abordar nuevos retos e iniciar nuevas líneas de trabajo en patología osteoarticular, con la incorporación del Servicio de Cirugía Maxilofacial del Hospital Universitario Río Hortega y el Servicio de Traumatología del Hospital Clínico Universitario de Valladolid. “En resumen, se seguirá estimulando la interacción entre programas preclínicos y clínicos y el enfoque traslacional”.

No obstante, el Centro mantendrá sus líneas prioritarias, que “desde el principio han sido la regeneración cardiovascular en el infarto agudo de miocardio, las enfermedades oftalmológicas que afectan a la superficie ocular y retina, la regeneración del sistema nervioso y la terapia celular en hemopatías”.

Centro Red: 7 grupos especializados

Entre los grupos especializados se encuentra el Instituto de Biología y Genética Molecular (IBGM) y el Servicio de Hematología del Complejo Asistencial Universitario de Salamanca (Husal-Hem), cuya labor es “mantener en activo las salas blancas de producción celular, donde se fabrican los productos celulares que van a emplearse en programas clínicos de terapia”, explican.

Por otro lado, el grupo el Grupo Bioforge (Group for Advanced Materials and Nanobiotecnology) de la Universidad de Valladolid “trabaja en la generación de biomateriales con propiedades avanzadas, capaces de responder a las exigentes demandas de las células en diferenciación y proliferación, mientras evitan las adversas reacciones con el sistema inmunitario”.

Por su parte, el Instituto Universitario de Oftalmobiología Aplicada (IOBA) realiza, de forma rutinaria, trasplantes de superficie ocular mediante células madre limbares expandidas sobre membranas amnióticas, mientras el Instituto de Neurociencias de Castilla y León (INCYL) desarrolla, por ejemplo, líneas de investigación en enfermedades neurodegenerativas y gliomas.

El Instituto de Ciencias del Corazón (ICICOR) del Hospital Clínico Universitario de Valladolid “desarrolla sus líneas de investigación en el campo del infarto agudo de miocardio y en alternativas al trasplante cardiaco en problemas de rechazo”, resumen los expertos. Finalmente, el Centro de Investigación del Cáncer de la Universidad de Salamanca (CIC) se centra en la utilidad de las células madre en Oncología.