El aceite de colza está compuesto principalmente por ácido erúcico (45-54%), ácido linoleico (10-19%), vitamina E (60-80 mg/100 g) y ácido linolénico (5-9%). A las variedades con bajos niveles de ácido erúcico se los denomina “canola” o “colza doble cero”, por su también bajo nivel de glucosinolatos. La variedad Oro (alto oleico) contiene hasta un 2% de dicho ácido.

Por las propiedades nutricionales presentes en el aceite, combinadas y enriquecidas con omega 3, el aceite de canola podría reducir significativamente la concentración de triglicéridos en la sangre, y con ello, el riesgo de enfermedades cardiovasculares, según ha quedado demostrado en un estudio elaborado por investigadores de la Universidad de Granada (UGR) y del Richardson Centre for Functional Foods and Nutraceuticals de Canadá.

El trabajo, publicado en las revistas Lipids y Vascular Pharmacology, se llevó a cabo con pacientes que padecían al menos un síndrome metabólico. A todos ellos se les proporcionó aceite de canola alto oleico (< 2% de ácido erúcico) enriquecido con ácidos grasos omega 3.

Este aceite consiguió reducir la concentración plasmática de triglicéridos y de la proteína PCSK9 (vinculada a altos niveles de colesterol LDL y diversas enfermedades cardiovasculares) respecto a otros aceites enriquecidos con ácido docosahexaenoico (ácido graso de la serie de omega 3).

El mecanismo de acción de PCSK9 está basado en la destrucción de receptores del colesterol LDL, impidiendo su captación y aumentando sus concentraciones plasmáticas, lo que deriva en un mayor riesgo de padecer ateroesclerosis y otras enfermedades similares. Por este motivo, reducir las concentraciones de esta proteína, a través del consumo de aceite de canola podría prevenir y mejorar el riesgo de enfermedades cardiovasculares.