Tal y como informa el Gobierno valenciano en una nota de prensa, los Servicios de Cardiología del Hospital Universitari i Politècnic La Fe, el Hospital Clínico Universitario de Valencia, el Hospital General de Valencia y el Hospital General de Alicante han implantado recientemente desfibriladores de última generación. Estos dispositivos se dirigen al tratamiento de los pacientes con insuficiencia cardiaca.

Gracias a estos desfibriladores, los profesionales de Cardiología cuentan con una herramienta integral e individualizada para realizar un nuevo tipo de estimulación cardiaca que mejora la respuesta a la terapia y la mantiene a largo plazo. Según explica la Generalitat, se trata de una estimulación multipolo que consiste en estimular de forma simultánea en 2 puntos óptimos del ventrículo izquierdo.

Además de mejorar el control de la terapia de resincronización, estos dispositivos reducen la tasa de fracaso de este procedimiento y son capaces de autoprogramarse en modo compatible y seguro en un entorno de resonancia magnética durante el tiempo preciso en el que el paciente se encuentra realizándose la prueba.

La insuficiencia cardiaca constituye un importante problema de salud pública, según recuerda la Generalitat, cuya prevalencia podría crecer hasta el 25% para el 2030, a causa del envejecimiento de la población y el aumento de los factores de riesgo.