La práctica de este stent, formado casi en su totalidad por una estructura de aleación de nitinol, favoreció mantener unos aceptables niveles de permeabilidad al año de la intervención. La permeabilidad primaria era del 73,3% a los 12 meses de la operación, y la secundaria presentaba una media en el 86,7%.

“El uso del stent de componente dual es relativamente novedoso, por lo que aún son escasos los estudios necesarios que constaten su rendimiento en distintas intervenciones”. Dr. Luis Miguel Salmerón, director de la Unidad de Gestión Clínica encargada de realizar el trabajo.

Con este trabajo, presentado en el 62.º Congreso de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular, se ha querido demostrar las implicaciones que supone una opción endovascular segura y efectiva para el tratamiento de lesiones oclusivas del sector fémoro-poplíteo.