La relación existente entre la EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica) y la comorbilidad cardiovascular ha sido uno de los temas centrales del último congreso de la SEPAR celebrado a principios de este mes de junio. Los especialistas afirman que existe una clara interacción entre la enfermedad cardiaca y la enfermedad pulmonar, por lo cual los equipos multidisciplinares deberían formar parte del abordaje.

El simposio Del Pulmón al Corazón, organizado por Novartis y parte del 51. º Congreso Nacional de la SEPAR, supuso un punto de discusión sobre el abordaje y las implicaciones de la EPOC y la comorbilidad cardiovascular. Se aprovechó para hablar del estudio CLAIM, pionero en analizar la broncodilatación dual en la función cardiaca de los pacientes neumológicos con EPOC, una enfermedad relacionada con el deterioro de la función cardiaca.

Adolfo Baloira, jefe de Neumología del Complejo Hospitalario Universitario de Pontevedra; Bartolomé Celli, profesor de Medicina en la Universidad de Harvard de Boston; Joan B. Soriano, Profesor Asociado de Medicina del Hospital Universitario de la Princesa de Madrid y consultor de Metodología e Investigación de SEPAR; Juan F. Delgado, cardiólogo de la Unidad de Insuficiencia Cardiaca y Trasplante del Servicio de Cardiología del Hospital 12 de Octubre debatieron sobre la insuficiencia cardiaca en EPOC, la morbimortalidad o la hiperinsuflación, entre otras cosas.

Imprescindible: abordaje multidisciplinar

“A través de la hiperinsuflación y el aumento de la presión intratorácica, la EPOC dificulta el llenado de las cavidades cardiacas y, con el tiempo, remodela los ventrículos izquierdo y derecho”, expuso el doctor Juan F. Delgado. Según este médico, existe una evidente relación entre la enfermedad cardiaca y la pulmonar porque comparten mecanismos fisiopatológicos.

“La colaboración de neumólogos, cardiólogos, internistas y médicos de atención primaria es fundamental”, aseguró Joan B. Soriano.

Soriano explicó que tanto la EPOC como la comorbilidad cardiovascular impactaban fuertemente en la salud de la población. Ejemplo de ello es que, según la OMS, las patologías cardiovasculares suponen un 15,1% y la EPOC, un 4,3%, una suma que explica una quinta parte de la totalidad de morbimortalidad en la salud de los españoles.

Bartolomé Celli explicó que los pacientes con EPOC deberían revisar su dimensión cardiaca y asumir que su tratamiento puede redundar en mejorar la función cardiaca y sus consecuencias. Para él, algunos estudios poblacionales y de tratamiento han demostrado que la causa más frecuente de muerte en estos pacientes es cardiovascular. Baloira quiso destacar que un tercio de los pacientes con EPOC muere por problemas cardiovasculares. Además, señaló que el estudio CLAIM incidía en esto al analizar la insuficiencia cardiaca diastólica en el paciente con esta enfermedad pulmonar.

“Los neumólogos estamos habituados en EPOC a que se realicen estudios cuyos objetivos sean las exacerbaciones, la calidad de vida o la función pulmonar. Pero el estudio CLAIM ha evaluado una faceta totalmente diferente”, aseguró el doctor Baloira.