Los investigadores de la Eindhoven University of Technology (Países Bajos), conscientes de estas limitaciones, han desarrollado un estent que crece al mismo tiempo que el paciente. El estent está creado a través de impresión en 3D con el objetivo de que se reabsorba y biodegrade con el tiempo en el propio cuerpo, según explican los desarrolladores.

Estos simularon como debía ser un modelo de estent hecho de nitinol a través de un ordenador que después lo imprimiría en 3D a través de un eslastómero de poliéster. Dicha simulación incluye la capacidad de que el estent se expanda y aumente su diámetro en el interior del vaso sanguíneo en el que se ha introducido.

Aunque el producto final no se ha implantado directamente en seres humanos, el estent se ha sometido a una serie de pruebas físicas para evaluar la capacidad de sostener un recipiente. Los estents actuales más sofisticados permiten la reabsorción con el tiempo del dispositivo, pero no tienen las capacidades de este nuevo prototipo.

Los investigadores han grabado un vídeo en el que se pueden ver las funciones del estent y los efectos del mismo en el corazón explicado:

https://www.youtube.com/watch?v=TWJ7lyZjC3U