Los servicios de Dermatología, Radiología, Cirugía Plástica y Anatomía Patológica del Complejo Hospitalario Universitario A Coruña han presentado el caso clínico de un varón de 30 años con una rara afectación cutánea en una malformación venolinfática con erosión ósea. El estudio, dirigido por la patóloga Ana Teijo, defiende que, “la participación cutánea en las malformaciones vasculares, aunque sea mínima, puede esconder una importante afectación profunda”.

Según recoge la Revista Española de Patología, el paciente acudió a consulta por una lesión en el quinto dedo del pie derecho con afectación cutánea del pulpejo y de todo el borde externo. Macroscópicamente, los expertos describieron una lesión violácea con superficie queratósica de 1 centímetro.

Mediante radiografía simple, Teijo y su equipo observaron un aumento de las partes blandes de posible origen vascular y, mediante resonancia, una lesión que erosionaba la cortical de la falange distal, de señal muy hiperintensa compatible con malformación vascular de bajo flujo.

Con estos datos, los clínicos decidieron extirpar la lesión mediante amputación de la falange distal. A nivel histológico, los patólogos 5 patólogos del equipo comprobaron que los vasos de tipo venoso y tipo linfático de la lesión eran D2-40 positivos. “Cuando las malformaciones vasculares asientan sobre planos óseos hay que descartar la erosión de la cortical del hueso subyacente”, concluyen.