La investigación, dirigida por economistas sanitarios de los servicios de salud e innovación de la universidad, encontró que se podría ahorrar más de 9.000 dólares por persona durante 5 años si cada paciente con pie diabético recibiera un tratamiento probado basado en las directrices oficiales.

Estos tratamientos incluyen un equipo multidisciplinar compuesto por médicos, podólogos, educación del paciente, apósitos adecuados, calzado adecuado y dispositivos para descargar la presión por debajo del pie.

Aquellos pacientes que recibieron mejores cuidados tuvieron una cicatrización de la úlcera más rápida, un menor número de úlceras recurrentes, hospitalizaciones y amputaciones, y una mejor calidad de vida. Además, consiguieron un ahorro de miles de dólares por persona, en una de las 20 causas de hospitalización (27.600 en total) por pie diabético en Australia.

“Este estudio muestra que si financiamos el tratamiento de la enfermedad del pie diabético no solo salvaremos las extremidades y la vida de los pacientes, sino que podremos ahorrar miles de millones de dólares en Australia, incluso después de realizar un aumento de la inversión del cuidado del paciente,” asegura Peter A. Lazzarini, uno de los autores del estudio.

El coste del sistema público sanitario australiano fue de 1.000 millones de dólares, motivo por el que consideran tan importante aumentar los gastos que después redundarán en un ahorro y en una mejora del paciente. El estudio se publicó en la revista International Wound Journal.