La amputación de las extremidades inferiores se produce en el 7% de los pacientes con enfermedad arterial periférica a pesar de que se realice una revascularización de las extremidades. Un grupo de investigadores ha realizado un estudio para conocer las características de estos pacientes, cuyos resultados han sido presentados en la última reunión anual de la Vascular and Endovascular Surgery Society de los Estados Unidos. Los hallazgos se publican en la revista Annals of Vascular Surgery.

El principal objetivo del estudio era conocer la situación de los pacientes sometidos a una amputación de las extremidades inferiores en la Vascular Quality Initiative (VQI). Los investigadores revisaron los registros de amputación de la VQI para identificar a dichos pacientes y analizar las peculiaridades de la extremidad, el tipo de procedimiento y las variables intraoperatorias en 2.939 pacientes entre los años 2013 y 2015.

La proporción de amputación de las extremidades inferiores por debajo de la rodilla con respecto a la amputación por encima de la rodilla fue de 1,29:1. Los pacientes tenían una edad media de 66 años, de los que el 64% eran hombres, el 84% vivía en su domicilio antes del ingreso y el 68% era ambulatorio. La media del índice tobillo-braquial preoperatorio (ITB) fue de 0,78. Los investigadores observaron que el 43% tenía antecedentes de revascularización ipsilateral previa.

Diferencias en la morbilidad y mortalidad

Las comorbilidades de los pacientes incluían diabetes (67%), enfermedad de la arteria coronaria (32%), enfermedad renal en etapa terminal (22%) y enfermedad pulmonar obstructiva crónica (23%). Los resultados mostraron que las indicaciones para la amputación de las extremidades inferiores estaban relacionadas con dolor en reposo isquémico o pérdida de tejido (58%), infección incontrolada (31%), isquemia aguda (9%) y pérdida de tejido neuropático (2%).

La tasa general de complicaciones perioperatorias fue del 15%. Además, el 25% fue dado de alta y tuvo una mortalidad del 5% a los 30 días. Los pacientes que tuvieron una amputación por encima de esta en comparación con la amputación por debajo de la rodilla tuvieron una mayor probabilidad de ser mujeres (40,61% vs. 31,70%), una edad superior a los 70 años (48,79% vs. 32,55%), bajo peso (18,63% vs. 9,18%), un índice tobillo-braquial preoperatorio inferior a 0,6 (58% vs. 45,26%) y un seguro no privado (77,40% vs. 69,08 %).

Los investigadores resaltan, entre los hallazgos más importantes del estudio, que los pacientes que se sometieron a una amputación por encima de la rodilla tuvieron menos probabilidades de presentar complicaciones postoperatorias a los 30 días (12,24% vs. 17,87%) pero tuvieron una mortalidad a los 30 días más alta (6,70% vs. 3,09%) que los pacientes con amputación por debajo de la rodilla. Este registro ofrece un importante recurso a tener en cuenta en la cirugía vascular, en opinión de los autores.