Los científicos realizaron un estudio retrospectivo sobre los pacientes con isquemia crítica que habían sido intervenidos en dicho hospital entre los años 2010 y 2012. Así evaluaron los factores de riesgo, el estado funcional según la escala Barthel, el estadio Rutherford, el tiempo de evolución, el tipo de procedimiento endovascular empleado, las complicaciones, las tasas de permeabilidad, la frecuencia de amputación mayor y la mortalidad.

Para recopilar todos estos datos, los científicos utilizaron el paquete estadístico SPSS 21.0. La muestra seleccionada estaba compuesta por 120 pacientes, de las que un 32,5% estaba formado por mujeres. Tras 17 meses de seguimiento medio, los investigadores encontraron diferencias en la proporción de fumadores. Un 69,1% de hombres fumaba en comparación con un 15,4% de mujeres.

En otros factores los hombres obtuvieron valores inferiores. Se observó menos porcentajes de hombres obesos (34,5%) que de mujeres (53,8%) y de puntuación en la escala de Barthel inferior a 35 (12,3 vs. 51,3%). En el tiempo de evolución de la enfermedad, los hombres permanecieron 58 días en comparación con los 36 de las mujeres. En general, la edad de las mujeres era más elevada, con casi 77 años frente a los 71 de las mujeres.

Los investigadores explican que la supervivencia y las permeabilidades fueron inferiores en mujeres, aunque estas no llegaron a alcanzar una significación estadística. En general, las principales conclusiones del estudio destacan que las mujeres con isquemia crítica tenían más edad, un mayor porcentaje de obesidad y menor de fumadoras, mayor tiempo de evolución de la patología y peor estadio funcional.