La actividad física, incluso modesta, reduce el riesgo cardiovascular en adultos mayores, de acuerdo con un estudio del Academic Medical Centre de Amsterdam (Países Bajos) y la Universidad de Cambridge (Reino Unido). Los resultados del trabajo se publicaron a finales del pasado mes de noviembre en la European Journal of Preventine Cardiology.

De acuerdo con los autores, existe un amplio consenso respecto a los beneficios para la salud de la actividad física regular. Sin embargo, las pautas actuales sobre actividad física se refieren sobre todo a adultos de mediana edad. Este trabajo compara la asociación entre actividad física y riesgo cardiovascular en individuos de menos de 55 años, entre 55 y 65 y de más de 65 años.

El estudio incluyó más de 24.000 participantes entre 39 y 79 años. En los mayores de 65 años, la tasa de riesgo cardiovascular osciló entre 0,86 y 0,88 en función del nivel de actividad, algo que se dio de forma similar en el resto de franjas de edad. El análisis confirmó menor riesgo cardiovascular en las personas que realizaban algún tipo de actividad física.

Partiendo de estos datos, los investigadores consideran confirmado que la asociación inversa entre la actividad física y el riesgo cardiovascular se da también en personas mayores. Asimismo, el estudio muestra que la actividad física modesta confiere más beneficios a nivel cardiovascular que la inactividad completa.

En ese sentido, la cardióloga Sangeeta Lachman, autora principal del artículo, asegura que el riesgo cardiovascular de las personas mayores moderadamente activas era un 14% más bajo que el de aquellos completamente inactivos, tal y como recoge Intramed.