Aunque la anemia puede ser multifactorial y difícil de tipificar en algunos casos, los expertos indican que sus causas más frecuentes son las deficiencias nutricionales así como la falta de hierro, ácido fólico y vitamina B12, además de la anemia por enfermedad crónica o anemia inflamatoria.

Los investigadores ilustran el estudio con varios casos clínicos en los que los pacientes candidatos a someterse a una cirugía vascular arterial tenían una prevalencia de anemia preoperatoria situada alrededor del 50%. Además, uno de cada 3 pacientes presentaba anemia en los 3 meses previos a la cirugía.

Los expertos apuntan que el estado inflamatorio, inherente al proceso crónico vascular, y las pérdidas sanguíneas quirúrgicas favorecen la predisposición de padecer anemia. La anemia, como factor de mal pronóstico perioperatorio, exige su diagnóstico y tratamiento, “algo que se puede resolver con un protocolo que esbozamos en este estudio”, escriben los médicos.

Los investigadores proponen el uso de algoritmos para el manejo de la anemia, y diferenciar de forma automática la cirugía programada de la urgente. Los médicos destacan además que los pacientes que sufran anemia antes de la operación deben de recibir de manera preferente hierro por vía intravenosa en los períodos preoperatorio y postoperatorio precoz.