Según informa la sociedad, a lo largo de estos 4 años se ha creado en el marco de dicho proyecto una base con más de 40.000 datos de estructura y actividad de las UC, en las que en este periodo se ha incrementado de manera notable la dotación de unidades de insuficiencia cardiaca, así como las de rehabilitación cardiaca. Además, el desarrollo de redes de angioplastia primaria por los servicios de salud de las comunidades autónomas ha contribuido a reducir la mortalidad por infarto agudo de miocardio (IAM).

La notable variabilidad en los indicadores de estructura, actividad y productividad entre unidades de cardiología y entre servicios de salud ha sido, probablemente, el hallazgo más relevante de este registro, en el que han participado entre el 60 y el 79% de las unidades de Cardiología del Sistema Nacional de Salud (SNS).

No se han encontrado, en general, dé?cits en dotación de equipos (aunque probablemente hay problemas de obsolescencia), pero sí en aspectos relevantes de la organización y la gestión. Solo el 28% de las unidades tienen guardias de Cardiología y la mitad de las unidades de 24 o más camas no tienen asignadas camas de cuidados críticos cardiológicos. Asimismo, hay una pobre implantación de la gestión por procesos (un 14% de las unidades) y un limitado desarrollo de redes asistenciales de unidades del área del corazón.

“Del análisis de los datos se extrae que, en general, no hay un déficit de recursos. Por tanto, es responsabilidad de las autoridades sanitarias y de los profesionales mejorar el rendimiento y la eficiencia del Sistema Sanitario mejorando la gestión de los mismos”, declara el doctor Vicente Bertomeu Martínez, coordinador de Recalcar. “Un buen ejemplo es el Código Infarto, la adecuada organización del proceso ha reducido significativamente la mortalidad, con una escasa o nula inversión económica”, continúa.

Infarto e insuficiencia

Recalcar ha centrado sus primeros trabajos en investigación de resultados en los 2 procesos más prevalentes en la hospitalización de las UC: el infarto agudo de miocardio y la insuficiencia cardiaca. El primer artículo publicado dentro de esta línea de investigación mostraba que las características del hospital, ser atendido por un servicio de cardiología y el intervencionismo coronario se asocian en el SNS con la supervivencia intrahospitalaria del paciente con infarto. Se recomendó la creación de redes asistenciales que favorezcan el intervencionismo coronario y la participación de los servicios de cardiología en la atención de los pacientes con IAM.

El proyecto también ha detectado menores tasas de reingresos, mortalidad y desarrollo de insuficiencia cardiaca tras un IAM en pacientes a los que se realizó angioplastia en un servicio de cardiología y en hospitales con mayor volumen de actividad. La regionalización de servicios y la generalización de las redes regionales de angioplastia primaria (todavía incompletas en el sistema sanitario estatal) son las 2 recomendaciones principales de este estudio.

“Para la SEC, el proyecto Recalcar es de vital importancia, y se enmarca en una de sus más importantes líneas de actuación, la de mejora de la calidad asistencial”, afirma el Dr. Andrés Íñiguez Romo, presidente de la SEC.

En concreto, este proyecto promueve conseguir una mejora de la equidad en las prestaciones asistenciales que cualquier ciudadano recibe en el estado español, independientemente de su ubicación geográfica. “Uno de nuestros objetivos es poner de manifiesto comunidad por comunidad las asimetrías y variabilidad en el uso de recursos, actividad y resultados en salud, para promover esa mejora de la calidad asistencial”, concluye.

Volumen de actividad

El promedio de altas hospitalarias de las unidades de cardiología entre 2011 y 2014 fue de 5 por cada 1.000 habitantes al año, con una estancia media en el servicio de entre 4 y 6 días. La tasa media de consultas primeras era de 16 por cada 1.000 habitantes al año, con una relación de 2 consultas sucesivas por cada primera consulta. Hay una media estimada de 50 cardiólogos por millón de habitantes, con importantes variaciones entre comunidades autónomas.

Las variaciones entre unidades en indicadores de productividad, así como el número de estudios por sala y por cardiólogo también son notables. Por su parte, las unidades más complejas tienen un mayor número de cardiólogos, mayor número de camas asignadas, de altas y de consultas externas; sin embargo, no se han encontrado grandes diferencias en relación con la estancia media o la razón consultas sucesivas/primeras.

Por otro lado, la actividad investigadora (proyectos de investigación, ensayos clínicos, publicaciones) es mucho mayor en las unidades más complejas. En relación con las tasas de mortalidad y reingresos, hay tendencia a obtener mejores resultados cuanto más compleja es la unidad. Las unidades con camas de hospitalización de cardiología, laboratorio de hemodinámica y servicio de cirugía cardiovascular tienden a mostrar los mejores resultados.

Estos hallazgos sustentan la necesidad de regionalizar los servicios de cardiología y desarrollar redes asistenciales del área del corazón que integren unidades de distinta complejidad para procurar el tratamiento óptimo y la gestión más eficiente en el lugar más adecuado para el paciente en cada momento.

Recalcar utiliza 2 fuentes de datos: una encuesta sobre recursos, actividad y calidad de las unidades de cardiología que se envía a los responsables de las UC y está acreditado por el Ministerio de Sanidad como de interés para el SNS y el análisis de la base de datos de las altas hospitalarias del SNS. Se inició en 2011 bajo la dirección técnica de Javier Elola, director de Elola Consultores y de la Fundación Instituto para la Mejora de la Asistencia Sanitaria (Fundación IMAS. Se financia mediante una beca no condicionada de Laboratorios Menarini.