En el estudio, que se publica en la revista The American Journal of Clinical Nutrition, se analizó la asociación entre 28 tipos de acilcarnitinas con técnicas de la metabolómica en el Broad Institute del MIT y la Universidad de Harvard, en Estados Unidos de un millar de participantes seleccionados aleatoriamente.

Los participantes que tenían niveles altos en sangre de acilcarnitina de cadena corta y media tenían un 80% y un 50%, respectivamente de riesgo más elevado de sufrir enfermedades del corazón al cabo de 5 años. Sin embargo, los participantes que seguían una dieta mediterránea tenían menos riesgo de tener problemas cardiovasculares que los pacientes que no la seguían, incluso aunque sus niveles de acilcarnitinas fueran más altos que los otros participantes.

El trabajo, en el que también ha participado la Universidad de Navarra, es el principal estudio clínico de intervención nutricional en España y uno de los más grandes del mundo.