La TEA carotídea suele ser el tratamiento más habitual para disminuir el riesgo de recurrencia de un nuevo ictus provocado por la estenosis de la arteria carótida interna de origen aterosclerótico. Sin embargo, últimamente están en auge otras técnicas como el stenting carotídeo.

Para poder comparar ambas técnicas, los investigadores midieron los eventos neurológicos, el infarto de miocardio y la mortalidad a los 30 días de la postintervención. Por otra parte, también reportaron la incidencia de reestenosis severa (≥70%), reintervencion carotídea y mortalidad durante el seguimiento.

En el grupo TEA carotídea, se registraron 2 casos de ictus (3,2%) frente a los 4 del grupo con stent (12,1%). Además, en el grupo de TEA solo se produjo un infarto agudo de miocardio no letal y una mortalidad del 1,9% en comparación con el 3% del grupo de stent. Asimismo, en el grupo TEA no se registró ningún caso de reestenosis crítica frente a los 7 del stent carotídeo.

“Nuestra experiencia reporta mejores resultados en el corto y medio plazo, a favor de la TEA carotídea. Así, pensamos que la TEA carotídea debería seguir siendo el tratamiento de elección en pacientes con estenosis carotídea sintomáticos”, aseguran los investigadores del estudio, en la que también han colaborado investigadores de la Unidad de Patología endotelial del hospital.