Este estudio evalúa la fragilidad y el estado funcional de estos pacientes como factores de riesgo en la mortalidad hospitalaria. El trabajo demuestra que la fragilidad, parámetros de malnutrición y el deterioro de la funcionalidad previa son índices de mortalidad precoz en estos pacientes. La fragilidad engloba conceptos como la actividad física del paciente, el cansancio fácil, la actividad de la marcha, la pérdida de peso o la fuerza de presión en la mano, entre otros.

El estudio analiza, como factor de riesgo, la fragilidad previa en pacientes ancianos que han sufrido un infarto de miocardio y que han sido sometidos a angioplastia primaria. Según el hospital, la investigación permitirá conocer si los pacientes más frágiles se benefician de este mismo tratamiento y optimizar la selección de los pacientes que se someten a esta técnica.

De 278 ancianos, un 4% tenía demencia previa

Este trabajo forma parte de un estudio multicéntrico dirigido por Albert Ariza, cardiólogo del Hospital de Bellvitge y en él participan conjuntamente los Servicios de Cardiología y Geriatría del Marañón. En este análisis preliminar se evaluaron 278 pacientes sometidos a angioplastia primaria tras un infarto de miocardio, un procedimiento endovascular que consiste en dilatar una arteria ocluida con el fin de restaurar el flujo sanguíneo.

Los pacientes pertenecientes a 4 hospitales españoles tenían una media de edad de 82 años, el 58% eran varones, solo un 4% de los seleccionados tenían algún grado de demencia previa y el 18% tenía criterios de fragilidad.