Un estudio publicado en British Medical Journal ha evaluado los efectos de iniciar la hipotermia terapéutica antes de ingresar en el hospital y los beneficios de hacerlo una vez se ha producido el ingreso en pacientes que han sobrevivido a un paro cardiaco. La investigación se ha basado en el análisis de ensayos aleatorios.

Los investigadores han analizado parámetros como la supervivencia y los resultados neurológicos, los efectos adversos, la calidad de vida y la duración de la estancia en una unidad de cuidados intensivos. En el estudio se han incluido 7 ensayos aleatorios en los que han participado 2369 personas.

Prácticamente no se detectaron efectos adversos. Teniendo en cuenta los resultados de 4 estudios en los que se incluyeron 1713 adultos, inducir la hipotermia terapéutica antes del ingreso aumenta el riesgo de sufrir nuevos paros cardiacos. El estudio concluye que no hay una evidencia clara que determine los beneficios de iniciar el procedimiento en un momento u otro.

La hipotermia terapéutica consiste en reducir la temperatura corporal hasta 32-34°C durante un periodo de 12-24 horas. Su principal efecto es reducir la lesión cerebral general a través de efectos multifactoriales, principalmente derivados del metabolismo corporal y cerebral. La neumonía por aspiración y/o la ventilación mecánica puede ser la complicación más importante durante el periodo posterior a la reanimación, con una incidencia de hasta el 50% en varios estudios.

Este procedimiento puede causar un fallo tubular renal y un incremento de la diuresis, lo que se debe tener en cuenta durante al menos las primeras 24 horas, cuando el paciente necesita un balance de líquidos positivo debido a la disfunción miocárdica y al aumento del riesgo de infecciones, que ocurre en la fase inicial de los pacientes en parada cardiaca.