Según informa Infosalus, el trabajo buscaba comparar el impacto de la actividad física de alta intensidad en el músculo cardiaco. Con el objetivo de determinar el remodelado crónico derivado del ejercicio, realizaron un ecocardiograma basal en reposo y en esfuerzo a 40 deportistas de resistencia (20 hombres y 20 mujeres).

Después de analizar la morfología y la funcionalidad de ambos ventrículos, los investigadores comprobaron que tanto hombres como mujeres experimentaron un aumento de las cavidades cardiacas. No obstante, las cavidades derechas eran más pequeñas en las mujeres, con independencia de la cantidad de ejercicio practicado.

La contractibilidad, por su parte, eran siempre mayor en las mujeres, ya que estas trabajan con volúmenes menores en el ventrículo derecho; esta cavidad, en general, está limitada a ciertas cargas de ejercicio, de manera que no puede incrementar su contractibilidad de la misma manera que el lado izquierdo. Una realidad más presente en los varones.