La IC con FE de rango intermedio es una entidad de reciente definición cuyo abordaje presenta dudas, tal y como quedó manifiesto en la mesa de debate que se celebró el pasado viernes en el marco del 38.º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), que se celebró en Madrid.

Durante la sesión, María del Prado Salamanca y Joan Carles Trullàs, de los servicios de Medicina Interna del Hospital Universitario Virgen Macarena y del Hospital Universitario de Bellvitge respectivamente, expusieron su posición a favor y en contra de abordar la IC con FE de rango intermedio como una preservada.

De acuerdo con Salamanca, la IC con FE de rango intermedio es similar a la preservada en las características, ya que comparte edad, cifras de tensión arterial, factores precipitantes y comorbilidades (a excepción de la cardiopatía isquémica), entre otras. También es similar en pronóstico y en tratamiento, aunque no existen muchos estudios sobre respuesta al mismo.

En ese sentido, Trullás explicó que la mayoría de la literatura sobre IC con FE de rango intermedio se ha publicado este año, después de que en 2016 se definiera como entidad. No obstante, no hay ningún ensayo diseñado específicamente para comprobar la respuesta al tratamiento de estos pacientes.

Para el especialista del Hospital de Bellvitge, la IC con FE de rango intermedio no se parece a la preservada, sino que se asemeja más a la IC con FE reducida, puesto que el beneficio del tratamiento es similar en ambas. En cualquier caso, el experto apostó por un concepto de FEVI “más dinámico” que permita clasificar mejor a los pacientes.

“Hay que fijarse más en la fisiopatología”, afirmó Trullàs, según el cual la IC con FE de rango intermedio “no es una entidad en sí misma”, ya que los pacientes provienen “de un sitio o de otro”. “Estamos básicamente de acuerdo, pero cada uno lo ha expuesto desde su punto de vista”, apuntó Salamanca.