La mujer está más expuesta que el hombre a los factores de riesgo asociados a la diabetes y su pronóstico es peor en el caso de enfermedad cardiovascular. Así lo recuerdan desde la Sociedad Española de Diabetes (SED) y su fundación (FSED), desde donde trabajan para fomentar la prevención y tratamiento de la citada patología endocrina.

Según informa la agencia EFE, la diabetes es menos diagnosticada en la mujer y tiene más riesgo de complicaciones, tal y como señaló la jefa de Endocrinología del Hospital San Pedro de Logroño, María Ángeles Martínez. En ese sentido, la especialista recordó que la mujer presenta más riesgo de enfermedad cardiovascular.

A esto se une el hecho de que los síntomas de la enfermedad cardiovascular en la mujer con atípicos y que las mujeres acuden más tarde a los servicios de urgencia, de acuerdo con la presidenta de la FSED, Sonia Gaztambide. Además, existen roles de género que amplifican el impacto de la diabetes en la mujer, según Andoni Lorenzo Garmendia, presidente de la Federación Española de Diabetes (FEDE).

“Siguen ejerciendo en muchos casos papeles tradicionales como el de llevar la casa, los hijos, los padres, y al tiempo trabajar; conciliar todo esto es una meta casi imposible, y si añadimos a esto una patología crónica como la diabetes, se le hace muy difícil seguir el tratamiento y las actividades de prevención”, apuntó.

Embarazo

La diabetes gestacional constituye otro de los riesgos que afecta a la mujer en exclusiva. En la mitad de los casos, la patología desaparece tras el embarazo, mientras que en la otra mitad de los casos la afectada puede acabar desarrollando diabetes tipo 2 entre 5 y 10 años después del parto.

En España, las embarazadas son sometidas a un cribado de diabetes gestacional, que no se da en otros países con menos recursos, en los que la mujer se ve expuesta a los riesgos de seguir una mala alimentación o nutrición y a la imposibilidad de seguir las recomendaciones de realizar deporte de forma regular.

En el mundo, 199 millones de mujeres padecen diabetes; se estima que en 2040 se alcancen los 316 millones de afectadas. En España, cerca del 30% de las mujeres entre 61 y 75 años sufre dicha enfermedad. Según Garmendia, es necesario revisar el plan estratégico para concienciar a la población y ahondar en la falta de adherencia al tratamiento.