La proteína 1 de unión a calcio e integrina (CIB1) es una proteína codificada en humanos por el gen que tiene su mismo nombre (cib1). En trabajos anteriores, este grupo de investigación demostró que la proteína CIB1 reducía las probabilidades de agregación plaquetaria en ratones. Sin embargo, todavía no se había demostrado que este hecho pudiera extrapolarse a los seres humanos.

En el nuevo estudio, los científicos utilizaron plaquetas humanas para conocer si este proceso se replicaba en la fisiología humana. Así, analizaron la proteína CIB1 y la relación con las moléculas que interactuaban con ella y que se relacionaban con las plaquetas que después se encargarían de originar una trombosis y de bloquear el flujo sanguíneo.   

Según indica Ulhas Naik, autor principal del estudio, “este trabajo demuestra que la proteína CIB1 podría ser una buena diana de fármacos antitrombóticos. Si bloqueáramos CIB1 podríamos obstaculizar la formación de trombos sin interferir en la formación de un tapón plaquetario”.

“Si se desarrollara aún más este proceso, el bloqueo de CIB1 podría reducir el riesgo de ataque cardiaco y el accidente cerebrovascular sin aumentar el riesgo de hemorragia que presenta la medicación actual disponible”, concluye el científico. El estudio ha sido financiado por el National Heart, Lung, Blood Institute (NHLBI) de los Estados Unidos.