Los investigadores de la Universidad de Oxford han desarrollado una fórmula por la que centenares de proteínas de saliva de garrapata se transforman en células de levadura con el objetivo de identificar las proteínas que tienen propiedades antiinflamatorias. Según estiman los investigadores, el 30% de las personas con miocarditis desarrollan miocardiopatía dilatada e insuficiencia cardiaca, lo que puede provocar que los pacientes necesiten un trasplante de corazón.

Válido para otras enfermedades inflamatorias

Las proteínas de la saliva de garrapata identificadas, llamadas evasins, permiten que estos arácnidos sean capaces de alimentarse de un animal sin que lo note durante 8 o 10 días. Las garrapatas inyectan evasins al huésped para prevenir la inflamación dolorosa que alertaría de su presencia. El estudio ha demostrado que la garrapata americana cayenne puede unirse y bloquear el efecto de las quimiocinas causantes de la inflamación en miocarditis, infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares.

“Con esta última investigación, esperamos ser capaces de inspirarnos en una estrategia antiinflamatoria y diseñar una terapia que evite muertes por problemas cardiacos. También podríamos utilizar esta terapia para tratar otras enfermedades en las que la inflamación juega un papel importante, como el infarto de miocardio, el accidente cerebrovascular, la pancreatitis y la artritis”, explica Jeremy Pearson, director médico asociado de la British Heart Foundation.

Y añade que “puede que no sean animales bonitos, pero estas pequeñas criaturas podrían contener el secreto de mejores tratamientos para toda una gama de enfermedades. Hay un largo camino por recorrer, pero la saliva de garrapatas podría ser un área de investigación emocionante, aunque no convencional”.