La introducción de este tratamiento parece haber ampliado la elegibilidad de los pacientes para el tratamiento quirúrgico, de forma más pronunciada entre los ancianos. La mortalidad ligada al aneurisma aórtico ha disminuido desde la introducción de este método, y ha aumentado la proporción de pacientes que mejoran sus síntomas tras la reparación quirúrgica.

Los expertos aseguran que el objetivo de este estudio es evaluar las tendencias en el uso de este método alternativo en el tratamiento de este aneurisma aórtico y determinar su impacto en los resultados perioperatorios.

Los pacientes atendidos por aneurisma aórtico entre 1993 y 2012 en varios centros médicos de Londres fueron identificados como muestra para el estudio. Los pacientes se agruparon de acuerdo con su tratamiento: Tevar, reparación abierta o tratamiento no quirúrgico. Los resultados primarios fueron las tendencias de tratamiento a lo largo del tiempo y la muerte intrahospitalaria. Los resultados secundarios incluyeron complicaciones perioperatorias y duración de la estancia.

Los análisis de tendencia se realizaron a través de la prueba de CochranArmitage para la tendencia, y los riesgos de mortalidad ajustados se establecieron mediante un análisis de regresión logística multivariable. Los expertos señalan que, de 12.399 pacientes, 1.622 (13%) fueron sometidos a la Tevar; 2.808 (23%) sometidos a reparación abierta y 7.969 (64%) no sometidos a tratamiento quirúrgico.

El estudio indica que la mortalidad general disminuyó un 55% entre los pacientes sometidos a la Tevar. La mortalidad por reparación abierta fue de 33 y 22% para Tevar. En el análisis ajustado, la reparación abierta se asoció con una mortalidad 2 veces mayor que con la Tevar. La mortalidad para los pacientes no sometidos a tratamiento se mantuvo en el 63%.