Además, las recomendaciones que existen están basadas en estudios que no pueden aplicarse de manera universal por lo que los valores de referencia pueden variar dependiendo de los diferentes laboratorios clínicos. La variabilidad provoca que los médicos que reciben los resultados no sepan bien cómo abordarlos y ello implica una limitación en el tratamiento de las dislipemias, señalan los especialistas.

Con el objetivo de establecer unos valores, la Sociedad Europea de Arteriosclerosis (EAS) y la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) han elaborado una recomendación para el control de las dislipemias. Las principales novedades incluyen que no es necesario ayunar para obtener el perfil lipídico, lo que implica modificar las concentraciones consideradas como deseables de triglicéridos.

Establecer valores homogéneos

Ante esta situación varias sociedades médicas han elaborado un documento de consenso Homogeneización de los valores del perfil lipídico. Entre ellas, se encuentran la Sociedad Española de Arteriosclerosis, la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria, la Sociedad Española de Cardiología, la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria y la Sociedad Española de Medicina de Laboratorio.

“El objetivo de realizar este consenso es recomendar a todos los laboratorios la adopción de unos valores homogéneos, considerados como recomendables, para las variables que integran el perfil lipídico”, ha asegurado Jordi Ordóñez Llanos, miembro de la Sociedad Española de Medicina de Laboratorio y uno de los autores del consenso, que incluye los siguientes datos:

  1. Información epidemiológica de España.
  2. Detalle de las fuentes de variación preanalíticas, analíticas y postanalíticas que pueden influir en las concentraciones de los lípidos o en su evaluación.
  3. Las barreras que existen para alcanzar el control de las dislipemias.
  4. Las recomendaciones y estrategias para evitarlas.

“Además, establece una recomendación sobre los constituyentes lipídicos que debe incluir el perfil lipídico y, muy importante, sobre qué valores de los mismos deben informarse como alterados en el informe analítico proporcionado por los laboratorios clínicos, valores que se establecen tanto para las analíticas obtenidas con y sin ayuno”, explica Ordóñez Llanos.