En este aspecto, ha destacado que existen tratamientos eficaces que, no solo “son muy potentes en la reducción del colesterol ligado a las lipoproteínas de baja densidad (colesterol LDL)”, sino que también lo son en la disminución de “la cantidad de lesión ateromatosa”, así como en “el número de eventos cardiovasculares cuando se administra a la población en riesgo”. Estos tratamientos son los inhibidores de PCSK9, entre los que el especialista ha destacado la eficacia de evolocumab.

“Con los medicamentos de los que disponíamos hasta ahora conseguíamos unos descensos que nos acercaban hasta los objetivos terapéuticos recomendados por las sociedades científicas, pero había muchos pacientes que no lo conseguían. Ahora, con este nuevo medicamento prácticamente todos pueden estar en objetivos terapéuticos”, ha indicado Lluís Masana.

El doctor ha señalado que el descenso del colesterol LDL es beneficioso para cualquier persona que pueda tener un riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular, si bien la eficiencia  terapéutica es más importante en los grupos con mayor riesgo de padecer la enfermedad. “En este análisis se incluyen los aspectos económicos, el rendimiento que les produce administrar un medicamento para reducir un evento y qué coste va a acarrear ello”.

Colaboración con farmacias hospitalarias

Por este motivo “cuando nosotros aplicamos estas medicaciones a adultos que tienen un colesterol muy alto y que, además, tienen otros factores de riesgo cardiovascular que hacen que su riesgo global también sea alto, el número de pacientes que debemos tratar, para evitar un evento mayor, es mucho menor. Por lo tanto, el balance riesgo-beneficio y coste-beneficio es mucho más equilibrado”, ha destacado Lluís Masana.

La colaboración entre el angiólogo/cirujano vascular y las farmacias hospitalarias es vital debido a que “solamente estas pueden suministrar dichos medicamentos. Tiene que haber una protocolización de pacientes a los cuales hay que administrarles esta medicación y en las que estén involucrados todos los protagonistas implicados en la detección, diagnóstico, prescripción y suministro.”

Tratamientos similares

Evolucumab ha demostrado ser seguro a medio plazo y eficaz en la lesión ateromatosa, así como en la capacidad de reducir eventos, tal y como señala el especialista y como ha informado la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMP) en un comunicado publicado el año pasado. No obstante, se podrían esperar resultados similares para alirocumab, que ya ha demostrado ser seguro y está en proceso de mostrar su capacidad de disminuir los eventos cardiovasculares, ha resaltado. 

Además, durante la entrevista a MedLab.email, Lluís Masana ha informado de que, en el ámbito de la inhibición de PCSK9, se están desarrollando otros sistemas además de la inhibición por anticuerpos monoclonales: los ARN de interferencia. La principal característica de ellos es que no bloquean la proteína ya sintetizada, como realizan los anticuerpos monoclonales, sino que inhiben “la propia síntesis antes de que la proteína se produzca”.

Asimismo, y asociados a los ARN de interferencia, actualmente, se está trabajando con la inhibición de LPa y la apolipoproteína C3 (APOC3), esta última también asociada a un mayor riesgo cardiovascular y a hipertrigliceridemia. Lluís Masana explica que el ARN de interferencia también parece tener un perfil muy seguro por lo que los nuevos tratamientos podrían ser una opción viable para mejorar la calidad de vida de los pacientes con problemas cardiovasculares si, como es de esperar, demuestran su impacto beneficioso sobre eventos cardiovasculares como ha hecho evolocumab.