Con el objetivo de conocerlos y establecer comparaciones con los aneurismas poplíteos grandes (mayores de 2 centímetros), un grupo de investigadores del Servicio de Angiología, Cirugía Vascular y Endovascular del Hospital Universitario de León ha realizado un estudio, publicado en Elsevier.

Para la investigación, seleccionaron a 132 pacientes con 157 aneurismas poplíteos que fueron intervenidos en dicho hospital entre 1986 y 2013. Se consideraron como aneurismas poplíteos pequeños a aquellos que tuvieron un diámetro inferior o igual a 2 centímetros. Así se establecieron dos grupos. El primero, con 31 pacientes con aneurismas poplíteos pequeños y, el segundo, con 126 pacientes con aneurismas poplíteos (mayores de 2 centímetros).

En el grupo 1, los aneurismas poplíteos pequeños se manifestaron con isquemia aguda (32,3%), claudicación (9,7%), dolor de reposo (19,4%) y lesiones tróficas (6,5%). En el grupo 2, los síntomas fueron dolor de reposo (5,6%) y lesiones tróficas (0,8%). La trombosis aneurismática está presente como complicación principal en un 58,1% en el primer grupo y en un 33,3% en el segundo, mientras que la rotura es del 0% y 6,3%, respectivamente.  

Los investigadores explican que “los aneurismas poplíteos pequeños no son tan benignos como pudiera pensarse, ya que pueden trombosarse y producir isquemia crítica de la extremidad”. Por este motivo se debe considerar la reparación de aneurismas poplíteos pequeños menores de 2 centímetros para prevenir las complicaciones tromboembólicas.