Los PCB son compuestos químicos tóxicos.

Los PCB o bifenilos policlorados alteran el desarrollo del miocardio embrionario. Así lo demuestra un estudio de la Universidad del País Vasco (UPV-EHU) y la de Pavia, esta última en Italia. En concreto, se ha demostrado que los citados contaminantes ambientales modifican la dinámica del calcio. Los resultados se publicaron en la revista Scientific Reports.

Según recoge la agencia EFE, los PCB son compuestos químicos muy usados hasta su prohibición, en 1979. Se utilizaban en la industria electrónica, así como en la producción de adhesivos, plásticos y pinturas. A pesar de que llegan décadas prohibidos, están aún presentes en el medio ambiente como consecuencia de su gran estabilidad química. La exposición a estos compuestos produce alteraciones dinámicas en los cardiomiocitos tanto en adultos, neonatos e incluso fetos.

El trabajo desvela el mecanismo celular que da lugar a las disfunciones en embriones. Para lograrlo, han usado células madre embrionarias de ratón, induciéndolas hacia su diferenciación hacia cardiomiocitos (células que derivan en miocardio). “Hemos sometido a esas células madre pluripotentes a la acción de los PCB, estudiando después los efectos específicos que se dan en la fisiología del miocardio”, explica en una nota el catedrático Juan Aréchaga.

Efecto de los PCB

La diferenciación celular dio lugar a un sincitio pulsátil, un conjunto compacto de células que funciona como una unidad. Tras la exposición a PCB, se observó una reducción de la fuerza y la frecuencia del latido. También se encontró que la alteración de las propiedades contráctiles de los sincitios tenía que ver con desequilibrios en la dinámica del ion de calcio intracelular.

“Estos resultados contribuyen a la comprensión de los mecanismos de acción de estos tóxicos ambientales. Esto, además de tener interés desde el punto de vista fisiológico básico, también lo tiene desde el punto de vista aplicado, para constatar la repercusión que puede tener la contaminación ambiental en la salud”, concluye el investigador.