La muestra estaba constituida por pacientes con estent femoral con reestenosis del 70 al 99% asintomática, desde el año 2010 al 2015. Los investigadores dividieron a los pacientes en 2 grupos: aquellos a los que se aplicó un tratamiento endovascular y aquellos en los que se optó por emplear un manejo conservador.

El estudio comparó las curvas de supervivencia libre de amputación mayor y supervivencia libre de isquemia crítica o claudicación limitante (< 250 m) desde la colocación del primer estent hasta la aparición de isquemia crítica o la realización de una amputación mayor. Además, se analizó la permeabilidad primaria y la permeabilidad primaria asistida.

En total, los investigadores diagnosticaron un total de 23 reestenosis (> 70%) en 20 pacientes con una edad media que rondaba los 78 años de edad y cuyo seguimiento medio fue de 30 meses. En 12 pacientes se realizó tratamiento médico (ácido acetilsalicílico y estatinas) y endovascular, mientras que 11 (47,8%) únicamente recibieron un tratamiento médico.

Los investigadores no observaron diferencias en la supervivencia libre de amputación mayor si bien la supervivencia libre de isquemia crítica o claudicación limitante fue superior en el grupo de manejo conservador que en aquellos con tratamiento endovascular. Asimismo, comprobaron que la permeabilidad primaria fue de 14,2 meses y la permeabilidad primaria asistida de 65,5 meses.

Según explican los investigadores, tratar las lesiones graves asintomáticas de los estents de arteria femoral superficial no disminuye el riesgo de amputación, isquemia crítica o claudicación limitante respecto a la evolución natural de las mismas. Por otra parte, la conducta expectante puede ser una buena opción, sin que ello implique incrementar el riesgo de amputación o de isquemia crítica a medio plazo, aseguran.