Según explica Dalmau, dejar de fumar mejora mucho el pronóstico del paciente con enfermedades cardiovasculares, si bien hay que tratarlo junto con el colesterol, la hipertensión y la diabetes. No obstante, el cardiólogo no suele implicarse mucho en el proceso de deshabituación tabáquica porque “por lo general, se ve más atraído por otras cosas, como la tecnología o los procedimientos: cateterismo, angioplastia, dispositivos, etc. Además, al tabaquismo no se le da el papel suficiente en los programas de formación”.

En este sentido, y para mejorar la relación médico-paciente, Dalmau considera que “hay que mirar al paciente a los ojos porque así nuestro mensaje se transmite mejor”, a pesar de la escasez de tiempo y de las múltiples tareas administrativas frente al ordenador. Según recalca la cardióloga, “somos médicos por vocación y, si queremos hacer bien las cosas, tenemos que cuidar la comunicación con el paciente”.

Perseverar a pesar de la sensación de fracaso

“A veces, te quema la percepción de que tu consejo no va a servir de nada. Esto ocurre mucho con el tabaco. En ocasiones se va con la idea preconcebida que, pese a tu esfuerzo, el paciente va a volver a fumar. Esto provoca que seas menos activo, incluso que no saques el tema. Tienes que vencer esta barrera, superarte y evitar el derrotismo”, anima Dalmau con la intención de que el resto de cardiólogos no se desesperen por el camino.

Para Dalmau, la solución no está en el desarrollo de las nuevas tecnologías, sino que las herramientas del #MédicoDelFuturo deben centrarse en "la cercanía y las habilidades de comunicación, aunque a veces también recurramos a herramientas nuevas como la interconsulta electrónica”. La erradicación de enfermedades no reside tanto en la creación de fármacos novedosos sino en evitar que los pacientes desarrollen dichas patologías. En sus propias palabras:

“Las herramientas deben estar enfocadas en la prevención desde la base, con las personas sanas y los niños. La gente tiene que entender, incluso antes de enfermar, que la salud depende mucho de nuestro estilo de vida”.