El artículo presenta un caso clínico de síndrome de cascanueces, una anomalía vascular poco frecuente por la que se comprime la vena renal izquierda a su paso por la unión de la aorta y la arteria mesentérica superior como consecuencia de lo cerrado del ángulo existente entre ambos vasos. Se describió por primera vez en 1972.

En este caso, el paciente era un varón de 18 años sin antecedentes de infecciones urinarias o faringoamigdalares derivado a Nefrología por microhematuria. La analítica inicial mostró creatinina 0,9 mg/dl, aclaramiento de creatinina 122,9 ml/min/1,73 m2; albuminuria 40,1 mg/gCr y 68,8 mg/día, proteinuria 109,2 mg/gCr y 187,2 mg/día y sedimento normal; el urocultivo y el estudio inmunológico fueron negativos. 3 meses más tarde, registró un aumento discreto de la albuminuria y la proteinuria.

En la radiografía de tórax destacaba un leve pectus excavatum, mientras que en la angio-TC llamaba la atención la vena renal izquierda, cuyo calibre estaba aumentado desde el riñón hasta su llegada a la aorta, momento en que sufría un afilamiento al pasar entre aorta y columna vertebral. Esta anomalía se conoce como síndrome de cascanueces posterior.

De acuerdo con los autores, dicho síndrome de cascanueces posterior suele desaparecer con la edad y, en la mayoría de los casos, no hace falta actuar clínicamente. En este caso, la proteinuria y la albuminuria habían desaparecido de la analítica un año después.