La paciente, de 46 años, llegó a urgencias con dolor lumbar y síncope. Aunque en un principio se pensó que estaba sufriendo un shock hipovolémico, las pruebas de imagen mostraron la presencia de un hematoma retroperitoneal izquierdo desde el hipocondrio hasta la fosa iliaca izquierda; el calibre de la vena iliaca izquierda aparecía aumentado relacionado con una trombosis venosa profunda.  

Tras estabilizar a la paciente, se realizó una aortografía abdominal y estudios arteriales que no revelaron sangrado activo. No obstante, la paciente falleció al cabo de 5 horas.

La autopsia no reveló lesiones en las vísceras, pero mostró un trombo de un centímetro adherido a la pared de la vena iliaca izquierda, junto al que se halló un área de laceración de la pared de la vena de 2 mm. El estudio histológico confirmó la disección de la vena por contenido hemático. En este caso, se considera que la trombosis venosa pudo ser la causa de la rotura que dio lugar al síndrome de Wünderlich.

Tal y como explican los autores, el síndrome de Wünderlich, también conocido como hematoma retroperitoneal espontáneo, secundario a una rotura espontánea de la vena iliaca es una entidad clínica poco frecuente que suele darse en mujeres de mediana edad. La revisión bibliográfica desveló 26 casos clínicos. Para los investigadores, es importante determinar si hay un factor desencadenante de la trombosis.